Recuerdo cuando otrora
Amaba a otra musa
Y era una máquina
De escribir rarezas
Con las que pretendía conquistarla
Y no hacía sino el ridículo
Acaso me creía lo que no era
Acaso mis gustos
Eran pretenciosos
Acaso yo era un imbécil
Acaso lo sigo siendo
Hoy espero ser una mejor versión
Aunque el resultado
Sea el mismo de siempre
El orden de los factores
No altera el producto
El mundo no te mide
Por tus intenciones
Sino por tus resultados
Oh cuánta razón
Llevaba aquella musa
Sobre mi producción decadente
Ella como casi todas
Nunca creyó en mí
Quizás siempre corrí
Con la suerte adversa
De las almas sensibles
Cuando el público
Insiste en ridiculizarte
No queda otra opción
Que la de hacer el ridículo
Sin embargo podemos
Perderlo todo excepto
El sentido del humor
Para llorar de risa
De nosotros mismos.
Amaba a otra musa
Y era una máquina
De escribir rarezas
Con las que pretendía conquistarla
Y no hacía sino el ridículo
Acaso me creía lo que no era
Acaso mis gustos
Eran pretenciosos
Acaso yo era un imbécil
Acaso lo sigo siendo
Hoy espero ser una mejor versión
Aunque el resultado
Sea el mismo de siempre
El orden de los factores
No altera el producto
El mundo no te mide
Por tus intenciones
Sino por tus resultados
Oh cuánta razón
Llevaba aquella musa
Sobre mi producción decadente
Ella como casi todas
Nunca creyó en mí
Quizás siempre corrí
Con la suerte adversa
De las almas sensibles
Cuando el público
Insiste en ridiculizarte
No queda otra opción
Que la de hacer el ridículo
Sin embargo podemos
Perderlo todo excepto
El sentido del humor
Para llorar de risa
De nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario